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jueves, 27 de noviembre de 2014

CHERNOBIL

Chernóbil: ciudad apocalíptica


Apocalipsis en Chernóbil



Hace casi 30 años que ya no sonríe CHERNÓBIL. Está ciudad fantasma situada la actual Ucrania, ha vivido sus peores momentos en la historia de los accidentes nucleares más peligrosos del mundo. Fue un 26 de abril de 1986 cuando se apagaron las luces, se agolparon centenares de personas en busca de una vida mejor, de un sendero que les condujera a salvo, fuera de las peligrosas sustancias contaminantes de la central nuclear. Aquel día se contempla en la pupila de cientos de miles de personas que tuvieron que abandonar su patria, y todo por culpa del calentamiento del reactor número cuatro de la estación nuclear, a lo que siguió una fuerte explosión de hidrógeno. Todo el mundo huía despavorido sin saber que iba a pasar con sus propiedades, negocios, casas, hijos, familiares.



En CHERNÓBIL se acotó el perímetro con un total de 30 kilómetros de radio alrededor de la central. Pasada unas horas de la explosión un convoy con decenas de bomberos mitigaron las llamas del reactor cuatro, unos valientes y heróicos anónimos hicieron que el fuego no fuera más allá. En el momento del accidente murieron treinta y una personas y más de ciento veinte mil tuvieron que ser evacuadas inmediatamente. Realizando una visión retrospectiva, los efectos a largo plazo de la radiación nuclear no sólo permanecieron en Chernóbil, sino que se extendieron a regiones limítrofes de una manera un tanto irregular. El país vecino más afectado fue Bielorrusia, seguido de Rusia y la propia Ucrania.

Como medidas preventivas después del accidente se tomaron las de eliminar los pastos de cultivo de las zonas aledañas, como setas, bayas, así como la restricción de los accesos a parques naturales. Lo más sorprendente es que en los países escandinavos ha llegado una sustancia en la atmósfera altamente contaminante que obliga a los ganaderos a adoptar medidas preventivas en el consumo de renos, javalíes y ciervos. Se le ha catalogado a éste tipo de accidente nuclear de tipo siete, lo que nos lleva a la conclusión que es el accidente medioambiental más fuerte de toda la historia.Todo se hace una verdadera APOCALIPSIS en el actual país de UCRANIA. Atracciones que un día vieron nacer a los habitantes deChernóbil, están ahora enegrecidos, llenos de material radiactivo. Quién sabe si en unas décadas inventaren algún instrumento que le volviera a dar vida a la ciudad y a todos los amantes de las buenas historias.